23 de enero de 2017

Reseña: El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares

Hola! Hoy os traigo algo que no había probado hasta ahora: una reseña. Voy a reseñar el primer libro del año: El Hogar de Miss Peregrine para Niños Peculiares. Es Spoilers free, excepto donde haya spoilers, que estarán señalizados

Introducción

El Hogar de Miss Peregrine para niños peculiares (en adelante, El hogar de Miss Peregrine) es un libro de ficción escrito por el estadounidense Ransom Higgs. Publicada en 2011, se trata de su ópera prima, y nos deja esperando a que escriba más, porque menuda ópera prima. Se trata del primer tomo de una saga de 3 libros (que yo sepa). El éxito del libro ha llegado también a la gran pantalla, de la mano del famoso director Tim Burton (y para variar, sin Jonnhy Deep en el papel de Miss Peregrine). Narra la historia de un adolescente (Jakob, pronunciado yakob, tal cual) que se embarca en una aventura para descubrir si lo que su abuelo le contaba de pequeño es real o no.

Argumento

Nos encontramos ante un argumento muy original. El abuelo del protagonista le cuenta a este historias fantásticas sobre un lugar idílico lleno de gente peculiar: Niños invisibles, niñas voladoras... todo parecía posible en el orfanato del abuelo. Sin embargo, un suceso relacionado con este provoca en Jakob, el protagonista, un profundo trauma. Finalmente, Jakob acudirá a la isla de Cairnholm para desmentir (¿o no?) los cuentos de su abuelo.

ALERTA SPOILERS (si quieres leer los spoilers, selecciona el texto. Son spoilers suavecitos, no desvelo nada especialmente grave, ni nada que no sepas ya si has visto la película)

A partir de aqui, como es natural, Jakob descubre que su abuelo tenía razón, que no estaba loco (menos mal, si no, menudo bodrio de libro). Allí descubre toda una trama relacionada con todos los niños peculiares del mundo, en la que se refugian de seres extraños que se los quieren comer a causa de un experimento fallido hace mucho tiempo. 

FIN DE LOS SPOILERS

Me ha parecido una idea diferente, poder encontrarme esto entre tanto libro futurista distópico. Me he divertido mucho leyéndolo, y a partir de la mitad del libro, pasaba las páginas ansioso por seguir leyendo. Admito que habiéndolo leído en francés, puede que eso cree una perturbación en mi opinión del argumento, pues cada vez lo leía más fácil y supongo que eso habrá ayudado, pero detalñles al margen, el interés aumenta a  cada página. 

Personajes

El libro está narrado en primera persona, lo cuenta Jakob. Es fácil identificarse con él, es un chico muy normal, con una vida de asco muy normal en un mundo muy normal, con un trabajo muy normal, Según vamos leyendo, nos hacemos uno con él, vamos pensando lo mismo, todo en él nos parece completamente lógico.

Personajes "reales": Escasean. Los más relevantes son los raperos de la isla y el amigo de Jakob, pero son tan poco relevantes que ni recuerdo el nombre.

Personajes peculiares: Son muchos, muy variados, en cuya vida se profundiza a diferentes niveles. Emma, por ejemplo, es un personaje muy bien trabajado. Son mucho más complicados de comprender que Jakob, pero (spoilers) ¿Qué esperas de un puñado de niños que llevan 80 años atrapados en el mismo día? (No más spoilers).

Miss Peregrine: No la entiendo. Y me gusta. Es algo que creo que el señor Higgs ha hecho aposta, para que nos sintamos inseguros ante ella, igual que Jakob. Él no la entiende, se siente confuso e inseguro, quiere saber más acerca de ella, y nosotros estamos en las mismas.

Estilo

Como ya decía, el narrador es en primera persona. Usa un vocabulario propio de Jakob, lo cuenta con palabras que él usaria. El principio es bastante pesado, quizás podría estar más resumido, y el final es un ritmo de acción trepidante, que culmina prácticamente en la ultima página del libro. 

Conclusión

Mola mazo. 

21 de enero de 2017

PMM4. La Amenaza Fantasma

Bueno, pues ya hemos llegado al cuarto capítulo. Espero que os guste, empieza el segundo arco de la historia:

Volvimos a casa y la bronca que nos cayó por parte del profesor Loom fue épica, pero la madre de Kitty se deshizo en lágrimas y nos ahogó a abrazos a los tres rescatadores al descubrir lo que había pasado.
Durante varios días, Kitty, Terence, Mike y yo fuimos el tema de conversación de prácticamente todos nuestros compañeros. Yo no olvidaba nunca mencionar el genial trabajo de Lucas y Albert, sin los cuales no hubiéramos podido llegar a averiguar dónde estaba Kitty.
-Bueno, entonces ¿todos habéis entendido lo que entra en el examen? - Dijo el profesor Loom. El examen de geografía sobre los continentes y los océanos. Ese que había sido explicado mientras Mike, Terence y yo estábamos en la cueva Sonora. Así que, al acabar la clase, fui a buscar a Missy. Mike quería ir a jugar al baloncesto, pero no le dejé: si había faltado a clase necesitaba recuperar.
Missy era una pokémon fantasma, tenía que llevar unas gafas especiales equipadas en clase, porque si no, no veía la pizarra. Era una estudiante ejemplar, así que fuimos a pedirle ayuda para el examen. La encontramos sentada en el patio, cuchicheando con Stella, Kitty, Maria, Paula, Marta... como siempre. Al ver a Mike interrumpieron su conversación, y todas rieron, nerviosas. Me pareció extraño, pero hubiera jurado que Isabelle se sonrojaba un poco antes de reír.
- ¡Hola, chicas! ¿Qué tal? - saludó Mike, mientras yo me acercaba a Missy. Mike no era tan tímido como yo.
-Hola, Missy...
-Oh, vaya, los grandes héroes de la escuela quieren hablar conmigo. ¿Qué querrán, rescatar a otra damisela en apuros? - dijo, riéndose. - Yo me rescato sola. - Al decir eso, lanzó Bola Sombra contra el suelo, unos metros más allá, dejando un círculo de hierba de unos 5 metros de diámetro completamente gris.
- ¡Missy, no seas así! Sabes que odio que hagas daño a las plantas. - dijo Emma, una cherubi.
-Vale, lo siento... simplemente me apetecía presumir de mi recién estrenado nivel 17.
-Bueno... el tema es que... el día que fuimos a rescatar a Kitty nos perdimos la lección que entra en el examen de la semana que viene y… me preguntaba si tú... podrías.... ayudarnos, por favor.
-Claro, Roy, sin ningún problema.
Kitty dijo que también venía, así que los cuatro nos dirigimos a la biblioteca. Estaba vacía, así que, sacando los libros y apuntes, cogiendo un lápiz cada uno, Missy empezó a explicarnos sobre Groudon y Kyogre. Al parecer en el mundo pokémon había tres grandes continentes: además del nuestro había uno más allá del mar del oeste, cuya ciudad más importante era Aldea Tesoro. El tercero no entraba en el examen.
De repente, la madre de Missy, Maggie, apareció, atravesando la pared como un vendaval. En un abrir y cerrar de ojos, cogió a su hija y, dando unas vueltas histéricas por la sala, salió por el lado contrario. La biblioteca quedó hecha un asco. A mí me dolía todo el cuerpo, y Mike parecía algo herido. Aquella pokémon había atacado por toda la habitación. Kitty había salido bien parada, al ser de tipo normal, los ataques de Maggie no la afectaron.
-Pero… ¿Qué ha pasado? - dijo Mike, levantándose, aturdido. Kitty me tendió una baya aranja, la cual comí agradecido. Entonces, oímos un grito fuera de la biblioteca. Nos miramos, asustados, y salimos corriendo.
Maggie y Missy habían desaparecido, dejando como único rastro el rostro aterrorizado de Emma. Corrí hasta ella, tan rápido como pude, seguido de mis dos amigos.
-Emma, ¿qué ha pasado?
La cherubi estaba bloqueada, y al abrir la boca para hablar se echó a llorar:
-Missy… su mamá… se chocaron conmigo y… - señaló hacia arriba.
Así que se había ido volando. Mike y yo nos miramos: ya sabíamos qué hacer. Corriendo, con Kitty por detrás, llegamos al rincón de Albert. Tras comentarle la situación (que no pareció preocuparle demasiado), nos dijo que no podía hacer nada:
-Missy y su madre son de tipo fantasma. Yo soy un pokémon tipo psíquico, y nada de lo que yo haga podrá hacer gran efecto. A ti te pasa igual, Roy.
Ante la negativa de Albert, fuimos a buscar a Lucas. Pero el ataque de Lucas era tipo normal, por lo que no podía usarlo con Missy o su madre. Kitty, presa de la impotencia, dio una patada contra el suelo, y de inmediato pegó un bote increíble.
Mike se quedó mirando hacia arriba, boquiabierto, mientras Kitty pasaba una eternidad allí arriba. Finalmente cayó, aterrizando sobre las 4 patas, con elegancia.
-Kitty... ¿Qué has hecho?
-He usado ayuda... y he tenido la suerte de ser capaz de usar bote. ¡Ha sido increíble, casi como si volara! Me da miedo utilizar ayuda, porque casi siempre acabo utilizando derribo, que es el movimiento que más compañeros de clase conocen, pero supongo que esta vez he tenido la suerte de copiarlo de Bea. Heredó el movimiento de su madre, la famosa gimnasta, la conocéis, ¿verdad?
-Ahora que lo pienso... si Bea es una buneary... ¿Eso significa que su madre es esa Lorena, la famosa gimnasta que se transforma durante sus actuaciones? - dedujo Mike.
-Sí, ¿No lo sabíais?
Las megaevoluciones. En el laboratorio de papá, en la ciudad, investigaban esos fenómenos. Muy pocos pokémon conseguían llegar a ese estado, y ninguno había sido capaz de mantenerlo durante un día entero. Lorena se había convertido en una estrella gracias a que había aprendido a realizar la megaevolución casi a diario. No sabíamos que la madre de Bea era esa Loppuny.
¿Quizás la madre de Missy había megaevolucionado y por eso se había vuelto loca?
-Ejem… chicos… no nos vayamos por las ramas. Lo importante no es la mamá de Bea ahora mismo, lo importante es rescatar a Missy. He visto por donde estaba. Iba hacia la Mina Onda Trueno.
Mike se estremeció, pero lejos de dejarse amedrentar por los pokémon tipo eléctrico de la mazmorra, echó a correr hacia allí:
- ¡No hay tiempo que perder! ¡Venceremos a la madre de Missy y a todos los pokémon que se interpongan en nuestro camino!
- Hasta luego, Kitty, ten cuidado. No sabemos si el ataque de locura de la mamá de Missy podría ser contagioso. Quizás más padres enloquezcan y secuestren a sus propios hijos.
- ¿Cómo que hasta luego? - dijo la Skitty, enfadada. - Me salvasteis una vez y quiero ayudaros a salvar a Missy en esta. Antes su mamá casi os deja fuera de combate a los dos, y yo he aguantado todo, quedando sana y salva. Quizás esté unos niveles por debajo de vosotros, pero eso no significa que no pueda ayudaros.

Al principio iba a negarme en rotundo, pero tras oír sus argumentos me quedé sin palabras. Tenía razón. Si alguien tenía que quedarse en la escuela en esta ocasión, yo era el indicado. Y no iba a dejar de ir a salvar a Missy por una estúpida ventaja de tipos. Así que Kitty me invitó a sentarme en su espalda y corrió tras Mike, que ya nos sacaba tanta ventaja que ni lográbamos verlo. 

16 de enero de 2017

Reformas

Voy a lavarle la cara al blog. El estilo es demasiado de hace 3 años. Internet ha cambiado y el blog va a cambiar también.

Además de escribir ficción, he pensado en publicar mis opiniones sobre libros, música y videojuegos. No sé hacer reseñas,nunca he hecho nada así, pero supongo que practicando podré mejorar. Y eso es todo!

20 de noviembre de 2016

PMM3: El Rescate

Irrumpimos en la sala, de golpe, dejando atrás todo el sigilo que habíamos mantenido hasta entonces, para encontrar una estancia llena de humo. La única pista que teníamos acerca de lo que estaba pasando eran las toses de Kitty. Nos acercamos allí en lo que el humo se disipaba, solo para ver que los captores se habían esfumado.  
-Creo que al oíros entrar huyeron. -dijo Kitty, entre lágrimas. El humo nos había hecho llorar a todos.  
Al oír esto, Mike echó a correr hacía la entrada de la estancia, pero Terence lo detuvo usando paralizador: 
- Pero ¿¡qué haces, loco!? ¿Es que quieres matarte? 
- ¡Voy a cargarme a esos malnacidos!  
- ¿Tú sólo? No puedes. Y acabas de salir corriendo sólo. Llegan a ser un tipo planta o un tipo eléctrico y apuesto una manzanita a que no llegamos a volver a verte 
Mike me miró, como esperando que le diera la razón, pero no iba a hacerlo: Terence había hecho bien en paralizarlo. El movimiento provocado por el Turtwig no duraría demasiado, y mientras aprovechamos para hablar con Kitty: 
-Kitty, ¿Estás bien? ¿Te han herido? ¿Tienes alguna alteración de estado? 
-Tranquilos, estoy bien, algo herida, pero sin alteraciones de estado. No tendréis un zumo de baya… han usado algunos ataques contra mi…  
Saqué de mi mochila un zumo de baya de los 3 que tenía planeado merendar y se lo ofrecí a Kitty, quien inmediatamente se sintió mejor.  
-Gracias, Roy.  
- ¿Quiénes te han traído hasta aquí, Kitty? 

-Han sido dos pokémon que no sabría reconocer, nunca había visto a nadie de su especie. Eran los dos iguales. Eran como Aixa, pero no tenían el pelaje morado, ni la cola acabada en una mano. No sé quiénes eran. Lo siento. 
-No, no te disculpes, Kitty. Lo importante es que estés bien.  

Fin de la primera parte.

La semana que viene: Parte II: La Amenaza Fantasma

6 de noviembre de 2016

PMM 2: La cueva Sonora

Este es el segundo capítulo. Me ha gustado mucho escribir la historia, y aunque el teaser del prólogo no tuvo mucho éxito, estoy seguro de que esta vez irá mejor. 

Aitor

La historia  hasta ahora:

Roy, un ralts, y Mike, un poliwag, han descubierto que Kitty, su compañera de clase ha desaparecido y que está en la Cueva Sonora. A pesar de no ser un equipo de rescate, deciden ir a salvarla. 

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Tras salir del Bazar Keckleon, salimos de la plaza, hacia el oeste, y al llegar a la base del equipo de rescate torcimos hacia el sur. La gran mayoría de lugares se encontraban hacia allí: la Arboleda Chica, el Monte Acero…  la Cueva Sonora estaba al sur de la Arboleda Chica, a escasa media hora andando desde Plaza Pokémon.
-Da un poco de miedo…- de la cueva salía una corriente de aire frío que me ponía la piel de gallina.
-No te preocupes, yo estoy aquí. Juntos rescataremos a Kitty.
-Querrás decir los tres juntos, ¿no?
Tanto Mike como yo miramos a nuestro alrededor, asustados. Di un par de pasos hacia atrás hasta que noté la cola de Mike cosquilleándome la nuca. ¿Quién había dicho eso? ¿Acaso el secuestrador de Kitty nos había seguido? ¿Iba a secuestrarnos a nosotros también? Justo en ese momento, una hoja pasó volando velozmente por el estrecho hueco que había entre Mike y yo. Entonces, concentrándome, pude visualizar quien era. ¡Se trataba de Terence! Salió de su escondite entre los arbustos entre risas:
-Vaya, teníais que haberos visto las caras. ¡Cómo voy a reírme cada vez que me acuerde de ellas!
-Yo me lo cargo… -Mike empezó a encaminarse hacia él, pero lo sujeté. Terence era tipo planta, y Mike podía hacerse mucho daño si le pegaba.
-Calma, Mike, calma. No hace falta enfadarse por una broma.
-Eso, eso. – Corroboró Terence. - Además, no es justo que os vayáis los dos solos y no nos dejéis nada de fama a los demás. ¡Yo también quiero ser un héroe y salvar a Kitty!
- Bueno, - dijo Mike – te dejamos venir con nosotros, pero has de saber que Roy es el líder y que debes hacer todo lo que él diga.
Esa afirmación me dejó bastante asombrado, pero no dije nada. Terence, feliz, dijo que sí. Al parecer, él sólo venía a pasárselo bien y a explorar. Así que entramos en la cueva.

 Esperamos a que la vista de Mike y Terence se acostumbrase a la tenue luz de la cueva y continuamos hacia delante. Todo estaba demasiado tranquilo, lo cual me daba miedo. Según avanzábamos, llegamos a una sala en la que gracias a rastro detecté un pokémon.
-Chicos, creo que Kitty está aquí. Puedo notar una presencia, aunque no estoy seguro de quien es.
Al entrar en la sala, pudimos ver que, efectivamente, había un pokémon allí, pero, por desgracia, no se trataba de Kitty. Se trataba de un wooper. En cuanto nos vio, echó a correr hacia nosotros. Yo me quedé paralizado de terror: había oído hablar sobre que algunos pokémon estaban volviéndose locos a causa de los terremotos que sucedían últimamente, pero nunca pensé que pudiera ser verdad. Sin embargo, ahora mismo, eso estaba pasando: un pokémon que no debía ser mucho mayor que yo estaba corriendo hacia mí, dispuesto a atacarme hasta que cayera debilitado.
Un destello verde me hizo volver a moverme. Terence había atacado al wooper, dejándolo casi debilitado. Multitud de hojas como las que tenía en el brote de la cabeza habían salido disparadas desde él hasta el enemigo, quien se debilitó al instante, abrumado por el ataque tipo planta, al ser un pokémon de tipo agua y tipo tierra.
-Así que es cierto, los pokémon aquí intentan matarte sin mediar palabra… como si fueran unos salvajes. - dijo Mike, bastante menos afectado que yo, mientras avanzaba.
Yo continué mi camino detrás suyo y de Terence. Pude ver a Terence usar fortaleza, endureciendo su caparazón de turtwig.
Durante un buen rato, continuamos caminando sin problemas, pero tras avanzar dos pisos más, un timburr se abalanzó contra Mike desde las sombras.
- ¡No puedo moverme! - gritó, herido. Probablemente el agresor había usado palmeo para paralizar a mi amigo. Furioso, sin pensar, me concentré en infringir daño a aquel malvado pokémon, y pude ver como su rostro se desencajaba de dolor bajo mi ataque confusión. El timburr salvaje cayó al suelo, debilitado, dejándome con una sensación de culpabilidad. Yo lo había debilitado. Mike se acercó a mí, y casi sin aliento, me dio las gracias:
-Gracias. Si no hubiera sido por ti... ahora podría estar muerto... me has salvado.
Me miré los brazos. Aunque estuvieran limpias, las veía llenas de sangre, sangre del timburr al que acababa de debilitar. Aquello me estaba afectando mucho. Terence lo notó, pues me preguntó, preocupado, si quería salir de la cueva.
-No, no. Estoy bien. Tenemos que rescatar a Kitty. - Continué hacia delante, liderando el grupo. Seguía encontrándome fatal, pero si me echaba atrás en ese momento… quien sabía lo que aquellas dos figuras podrían hacerle a nuestra amiga.
Llegamos al siguiente piso. Un pochyeena salvaje nos salió al paso. En clase había una pochyeena, Posie, que resultaba bastante intimidante, pero era nuestra amiga. No podía enfrentarme a eso. El pochyeena salvaje se abalanzó sobre mí, dispuesto a usar mordisco, pero el movimiento falló gracias al ataque arena de Terence. Mordisco era un movimiento de tipo siniestro, al nivel al que me encontraba podía ser fatal. Recordé que mamá conocía ataques tipo hada, pero yo aún no había sido capaz de aprender ninguno, así que usé gruñido para reducir el ataque del pochyeena.
- ¡Gracias Terence! - exclamé. Mi amigo asintió, orgulloso, pero en lugar de responder, embistió contra el pochyeena. Aquel placaje lo dejó casi debilitado, pero este corrió hasta Mike, a usar arañazo. Por suerte, el ataque arena de Terence hizo que volviese a fallar, y Mike contraatacó con burbuja. El pochyeena salvaje cayó al suelo, debilitado. Entonces, sentí una extraña sensación en mi interior, como si me hiciera más fuerte.
-He… ¡He subido de nivel!
- ¡Felicidades, Roy! – dijo Terence, chocando su pata con mi mano. - Nivel 13, ¿verdad?
-Si… no me lo esperaba para nada…
-Jo, qué envidia. - Protestó Mike. Yo también quiero…
Dejando al pochyeena debilitado atrás, continuamos hacia las profundidades de la caverna. Bajamos al tercer y último piso. Tragué saliva. Estábamos cerca. Mike se acercó un poco a mí por la izquierda y Terence hizo lo propio por la derecha. Tragamos saliva todos juntos.
-Allá vamos. ¿No? - dijo Mike, con un tono de voz apenas inaudible. Dimos un paso hacia delante. Nos detuvimos, alerta. Empezamos a escuchar las voces de los raptores y los gemidos asustados de Kitty, lo cual nos hizo avanzar algo más rápido.
De puntillas, sin hacer ruido, nos acercamos a la entrada de la sala.